
Unos meses en los que no debemos dejar en el interior del coche alimentos perecederos como carnes, pescados, lácteos, comidas con huevo crudo, ni bebidas carbonatadas, por riesgo de explosión, ni tampoco chocolate o alimentos grasos, ya que se derretirán y estropearán rápidamente.
Alimentos que no debemos dejar en el coche
En este sentido, desde la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria, área especializada de la Agencia de Salud Pública de Cataluña, han elaborado una serie de consejos y recomendaciones para mantener la compra de alimentos durante el viaje en coche y así prevenir problemas de alimentos en mal estado y posibles intoxicaciones alimentarias:
- Planificar los encargos. Si tenemos que hacer la compra y otros encargos es muy importante el orden de estas tareas, asegurándonos de que la compra de comida perecedera sea lo último que hagamos antes de volver directamente a casa.
- Aparcar en la sombra. Mantenerlo fuera del sol directo puede ayudar a que el vehículo mantenga una mejor temperatura.
- Utilizar bolsas con aislamiento térmico, que cuentan con revestimientos más gruesos para mantener más tiempo fríos los alimentos, pero recordando siempre que tienen un tiempo de uso limitado.
- Comprar los alimentos de forma planificada, de modo que los productos perecederos —carne, pescado… — sean los últimos que adquiramos, para que estén fuera de la nevera o el congelador el menor tiempo posible. Conviene tener especial cuidado con la carne y el pescado, que al tener microorganismos, el aumento de las temperaturas permite que se multipliquen.
- Preparar las bolsas considerando la temperatura a que se deben mantener los alimentos, poniendo juntos los que necesiten frío y en otras bolsas los que no necesiten, siempre colocando la carne y el pescado separados de otros alimentos para evitar la contaminación cruzada.
- Evitar el maletero. Al colocar la compra en el coche debemos intentar no dejar los alimentos más perecederos en el maletero, ya que es el lugar más caliente del coche. En vez de eso, el mejor lugar es en el suelo de los asientos, sin contacto con el sol, y con el aire acondicionado activado para que se mantengan más frescos si circula aire entre ellos.
- Al llegar a casa, rápidamente poner la compra en la nevera, tan pronto como le sea posible.
Y si lo que transportemos en el coche son platos que no hemos consumido, o dejado a medias, en un restaurante, debemos tratarlos igual que los alimentos frescos de la compra, siguiendo los anteriores consejos. Debemos también tomar precauciones con otros productos que se pueden ver afectados con el calor, como sprays y aerosoles de desodorantes, lacas, limpiadores y protectores solares, productos de limpieza y desinfectantes como limpiadores con alcohol o geles hidroalcohólicos, y lejías y limpiadores líquidos convencionales, entre otros.
INFORMACIÓN DE SÍNTESIS
El calor del verano puede elevar la temperatura interna de un coche a más de 50 °C, convirtiéndolo en un peligroso foco de bacterias. Para evitar intoxicaciones, la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria recomienda no dejar en el vehículo productos perecederos (carnes, pescados, lácteos), chocolates ni bebidas carbonatadas. Además, aconseja planificar las compras para adquirir lo refrigerado al final del trayecto, aparcar a la sombra, utilizar bolsa térmica aislante y organizar los alimentos separados para evitar la contaminación cruzada.
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