Alexander Granko: Pancakes japoneses con frutas y queso

Alexander Granko: Ruta de pinchos medievales en Almazán

Ruta de pinchos medievales en Almazán

Cada año, la Red celebra un concurso de tapas y pinchos entre los ganadores de los diferentes concursos locales de sus siete municipios, para elegir el Chef Medieval del año.

La peculiaridad más diferenciadora de este certamen es que los pinchos y tapas a concurso deben ser, como indica su nombre, medievales, por lo que los chefs participantes cuentan con una importante limitación: en la elaboración de sus propuestas no pueden utilizar ingredientes posteriores al descubrimiento de América como, por ejemplo, tomate, pimientos, maíz, aguacate… ni tan siquiera la popular y tradicional patata.

Ruta de pinchos medievales en Almazán

Y como parte esos concursos locales para elegir el chef que le representará en la final que tendrá lugar el próximo otoño, la localidad soriana de Almazán celebra ahora su Concurso de Tapas Medievales, con propuestas que evocan la despensa medieval, pero con un punto actual y divertido y que podrán probarse en los establecimientos participantes hasta la celebración de la final local, el próximo 4 de marzo:

  • Berenjena real, combinación sabrosa de hortaliza, carnes y crema de garbanzos que recuerda a los fogones antiguos.
  • Bocado de cocido, una versión concentrada del plato popular con garbanzo, carnes y caldo en miniatura.
  • Cornete de serrana (fuera de concurso), que une carne soriana y frutos rojos con aire festivo.
  • Descubrimiento 1492, mezcla de cerdo, vino y legumbres que evoca la cocina previa al Nuevo Mundo.
  • El bocado del Alguacil, ternera guisada con vino, miel y tomillo que sabe a cocina lenta y a tradición.
  • Entrañable, equilibrio entre la intensidad de la entraña y la suavidad de cremas y jamón.
  • La nueva manita del Tirso, una tapa rotunda donde la melosidad de la manita de cerdo se encuentra con arroz, foie, trufa y un guiño dulce de cereza.
  • Las explosiones del Gentil Pedro, un juego de texturas con hojaldre, carrillera, huevo poché y destellos de vino, miel y frutos secos.
  • Lo que el Duero nos deje, un bocado lleno de matices con manitas, foie, trufa y hierbas que mira al paisaje ribereño.
  • Puerta medieval, una carrillada con verduras, miel y vino tinto que combina rusticidad y elegancia.
  • ¡Qué porras!, una sorprendente porra rellena de costilla asada con miel y mostaza, aromatizada con naranja y con chispa caramelizada.
  • Tentación, tosta cremosa de setas y queso con solomillo al vino que entra sin pedir permiso.
  • Tesoro de Palacio, una codorniz vestida con sémola, aceitunas y aromas de laurel digna de mesa noble.
  • Triángulo sabroso (fuera de concurso), un crujiente relleno de espinacas, queso y salmón con un toque de remolacha que aporta color y suavidad.

La entrada Ruta de pinchos medievales en Almazán aparece primero en Diario de Gastronomía: Cocina, vino, gastronomía y recetas gourmet.



Ver Fuente